No sabía que le privarian, no sabia que una tarde se convertiría en un infierno que le marcaria de por vida.

Hablamos ni más ni menos del caso de la hija de Rafaela Bermejo, han pasado ya varios años y el caso no ha prescrito, sin embargo, sólo se ha juzgado a uno de los tres agresores sexuales que sesgaron la libertad de una niña que estaba en el parque.

Su libertad se destruyó al completo, cuando esta menor sintió y vivió en propias carnes una violenta violación.

Datos que aporta la familia es que hasta la médico forense da por veraz el relato de la menor y en consecuencia de la familia, en este caso no hubo muertes, pero sí una muerte psicológica que marcará de por vida a la niña, hoy ya adulta, cuyo trauma no logra superar.

Dos de los agresores, recientemente han sido encontrados, todo por la madre, valiente luchadora que ha arriesgado todo por llevar ante la justicia a los presuntos violadores, reconocidos e incluso por amigos o familiares cercanos a los agresores.

Datos oficiales aportados por la familia, nos hacen poner especial atención en ¿Si el caso no ha prescrito por qué la justicia de San Javier no hace nada al respecto? El equipo de investigación de LAGACETAMADRID se ha puesto en contacto con el Instituto de Politica Social, la entidad que está apoyando a la familia y que ha lanzado recientemente una campaña mediática bajo el lema: «Justicia es lo que pedimos en San Javier», sin duda alguna los datos aportados nos muestran que es un caso que merece toda la atención y dedicación por parte de los poderes judiciales.

«Derecho que tenemos a que no nos violen, maltraten..»

Son palabras de Patricia, nuestra víctima, así le explicaba a su profesora del PCPI la situación vivida, en una conversación que han recogido en varios documentos presentados ante la justicia.

Los datos forenses también son esperanzadores, dejan clara la realidad que Patricia expone.

¿Actuará la justicia? ¿Es lícito permitir que a una persona con una discapacidad psicológica se le deje en la estacada? ¡¡Las pruebas lo dejan claro!!

Tras la sombra de los gitanos.

Queda claro que las personas vinculadas con esta violación son gitanos, de ahí que muchos medios de comunicación hayan tenido miedo de decirlo públicamente, sin embargo, no es cuestión de razas o pueblos, sino de una realidad palpable.

Justicia es lo que se pide para Patricia, una víctima, que no debe ser olvidada, pues sigue con vida, luchando porque otras personas no pasen por lo mismo.