– Acusa al líder socialista de “forzar elecciones” sabiendo que habría violencia

– Dice que con Sánchez no irá “ni a la vuelta de la esquina”, por lo que descarta tajantemente la abstención “después” del 10-N

El líder del Partido Popular, Pablo Casado, espetó este domingo al presidente del Gobierno en funciones y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que España “no es Burkina Faso o Yemen” y le urgió a “poner orden en Cataluña de una vez”. “¡Ya está bien!”, exclamó, y le hizo “responsable directo” de los posibles incidentes que ocurran en Cataluña en las elecciones generales, en la jornada de reflexión y también de la seguridad de la Familia Real, que estará mañana en Barcelona.

En un acto en Madrid, en Torre Espacio, en el que aglutinó a 300 militantes, Casado exigió a Sánchez que aplique la Ley de Seguridad Nacional en Cataluña, que envíe el requerimiento previo a la aplicación del artículo 155 al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que rompa en 40 ayuntamientos con los independentistas y que inste a la Fiscalía a actuar frente a los violentos.

Es más, Casado aprovechó para avanzar que en el debate electoral que tendrá lugar mañana por la noche exigirá al jefe del Ejecutivo en funciones que responda con rotundidad a estas cuatro cuestiones. Tras este acto, profundizará en la preparación del debate centrando sus críticas en Sánchez y en su falta de determinación en Cataluña.

ORDEN

“Como dijo Alfonso Guerra, ¡que esto no es Burkina Faso, que esto no es Yemen!”, exclamó Casado, para a renglón seguido exigir a Sánchez que “ponga orden en Cataluña de una vez” o, de lo contrario, avisó de que lo hará el PP a partir del 10-N. Con un tono duro, opinó que “no se puede aguantar” un Gobierno que “de una forma ostentosa y soez está plegándose a lo que le piden los nacionalistas”.

Denunció la “auténtica ignominia” por parte de Torra en Cataluña, más cuando es “el mando supremo de los Mossos” y ha anunciado que va a “purgar” a los agentes que han estado “jugándose la vida para que no ardieran las calles”. Ahora, ante la cita con las urnas, hizo responsable a Sánchez “si no garantiza la seguridad y la libertad de los catalanes” que quieren votar y tener una jornada de reflexión “tranquila”.

También le responsabilizó del mantenimiento de “la seguridad y el respeto a la Jefatura del Estado” en los Premios Princesa de Girona que se celebran mañana en Barcelona. “Él es el responsable y le estamos avisando 24 horas antes”, aseveró el líder de los populares en un tono más vehemente que el de los anteriores días.

Acusó a Sánchez de “forzar elecciones sabiendo que iba a haber episodios violentos para ver si sacaba unos cuantos escaños más”, ya que era consciente de que la sentencia del Tribunal Supremo que ha condenado por sedición y malversación a los líderes independentistas coincidiría con la precampaña. “Por eso estuvo tres meses sin negociaciones”, recalcó.

VIOLENCIA

Casado señaló que a Sánchez “le interesaba que hubiera violencia esos días en los que las encuestas le daban 150 escaños” para poder presentarse como “el de la porra envuelto en la bandera”. Sin embargo, opinó que el líder del PSOE cambia de estrategia cuando los sondeos le conceden 120 escaños y pasa a “no enfadar” al ERC, a Junts y al PNV por si necesitase de sus apoyos para formar Gobierno tras los comicios generales.

Y todo esto, denunció Casado, a pesar de que Sánchez tuvo diversas opciones para formar Gobierno tras las elecciones generales de abril. Recordó que el PP fue el único que estos meses ha rehusado la abstención. “Fuimos el único partido que dijimos que nunca nos abstendríamos, ni ahora ni después de las elecciones del 10 de noviembre», dijo sin ambages.

Así, el presidente de los populares descartó de forma más tajante que nunca la posible abstención tras el 10-N: “¡No se nos pasó por la cabeza ni se nos pasa por la cabeza!”, subrayó Casado. “Con Sánchez, ni a la vuelta de la esquina. A ver si lo entiende ya y si lo entiende también Podemos. Ese ‘no es no’ que se lo aplique”,