La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha opinado que el hecho de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya pactado la derogación de la reforma laboral con el «entorno político de Batasuna-ETA» en un momento «de tanta indefinición» lo que hace es «ensuciar la vida política», además de suponer una «injusticia entre comunidades autónomas».

La presidenta regional ha recalcado que en un momento de tanta «indefinición» e «inexactitud» como el que vive España, «cuando hay tanta preocupación por la pérdida masiva de empleo» el Gobierno no puede «hacer una derogación de estas características contando con ese apoyo político» de Bildu.

Un pacto, ha seguido diciendo, que «lleva aparejado un desequilibrio territorial, una injusticia entre comunidades autónomas, porque pretende beneficiar a unas frente a las demás, permitir que Navarra o el País Vasco puedan endeudarse según sus necesidades y que no lo hagamos otras que afrontamos el mismo problema o incluso más» -ha afirmado.

Ayuso ha dicho que Madrid no puede «dejar de mostrar su preocupación y su enfado» con este «desequilibrio territorial» que se ha acordado, y ha insistido en que cuando España «está en un momento muy delicado, como no lo ha estado en décadas» el Gobierno no puede apoyarse en «socios» que «no están dispuestos a que haya empleo para todos, sino algo muy distinto, con planes ocultos políticos que todos conocemos».