XXI Congreso católicos y vida pública: libertad para educar, libertad para elegir

Este año regresa a su sede en el Campus de Moncloa del CEU en Madrid y se extenderá a los más jóvenes a través de los paralelos Congreso Juvenil e Infantil y de la Noche Joven.

 El Congreso Católicos y Vida Pública, organizado por la Asociación Católica de Propagandistas y su Obra la Fundación Universitaria San Pablo CEU, quiere propiciar un marco de encuentro y reflexión para cuantos católicos y personas de buena voluntad se hayan interesados en conseguir que la luz del Evangelio de Jesucristo ilumine todos los aspectos de la vida, tanto en sus dimensiones personal como social.

La crítica al monopolio y la imposición pedagógica del Estado; la defensa del derecho natural en la educación de los niños, según el cual la familia, los padres, son los primeros agentes de decisión en el tipo de enseñanzas recibidas por sus hijos; la revisión de los diferentes conciertos educativos existentes en Europa, la legislación española, los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede, serán los asuntos que abordará en el 21 Congreso Católicos y Vida Pública, Vicente Luis Navarro de Luján, propagandista del Centro de Valencia y consejero nacional de la ACdP.

El Congreso, que este año regresa a su sede tradicional en el Campus de Moncloa del CEU en Madrid, se extenderá a los más jóvenes a través de los paralelos Congreso Juvenil e Infantil y de la Noche Joven. Si te interesa la educación, tienes una cita en Madrid los días 15 a 17 de noviembre.

Rafael Sánchez Saus

Rafael Sánchez Saus lleva varios meses a caballo entre Cádiz y Madrid, entre su docencia en la Universidad de Cádiz, como catedrático de Historia Medieval, y la dirección del 21º Congreso Católicos y Vida Pública, que se celebra en la Universidad San Pablo CEU del 15 al 17 de noviembre.

Profundizar en la libertad de educación y en el derecho a elegir centro educativo, que es el tema del Congreso, le ha servido para comprobar la enorme riqueza que hay en la enseñanza en España y el esfuerzo de sus profesionales, pero también para aumentar su preocupación por el monopolio político de la educación y la restricción de libertades a las familias.

«El Congreso de Católicos y Vida Pública tiene en su esencia el compromiso con la evangelización, pero también el compromiso con la vida pública. Creemos que hay que concienciar a los jóvenes desde muy pronto en que el mundo tiene problemas y que los cristianos estamos en él para ayudar a resolverlos. Sabemos que los jóvenes de 16-17 años, por sí mismos, si no se les da el marco adecuado, no se van a interesar por un congreso de estas características; de ahí el congreso juvenil asociado», explica Rafael Sánchez Saus

Este historiador, miembro de la Real Academia de la Historia, autor de una decena de libros y ex Rector de la Universidad CEU San Pablo, reivindica el papel de la Iglesia en la sociedad y su aportación a la educación. «Para mí, como profesor, siempre ha sido muy importante recordar que Cristo era un maestro y que la primera escuela católica fue Cristo con sus discípulos», manifiesta. Rafael Sánchez Saus explica la importancia de este congreso, no sólo para los católicos, sino para la sociedad en su conjunto, porque trata derechos y libertades.

En una entrevista de Paloma Díaz Sotero en el sitio web del Congreso, Sánchez Saus explica que «el año pasado, la Asamblea de la Asociación Católica de Propagandistas eligió la libertad de educación como tema del año, y eso ha hecho que todos los esfuerzos de la asociación se hayan centrado en un mismo objetivo. En ese contexto se inició una campaña de concienciación sobre la importancia de la libertad de educación y que va a desarrollarse a lo largo de cuatro años».

La educación va a volver a ser la protagonista del Congreso: «A la hora de configurar el congreso de este año nos pareció que era un tema de suficiente entidad para ser abordado en un congreso», resalta el director. «Pero, además, ha coincidido en el tiempo con la intención del Gobierno de Pedro Sánchez de sacar adelante una ley de educación que amenazaba la libertad de educación en España, ya de por sí precaria. En la educación nos jugamos el futuro, pero los católicos también nos jugamos la transmisión de la fe. Para nosotros es un asunto de máxima importancia».

Que la libertad de educación en España está seriamente amenazada por el actual Gobierno en funciones de Pedro Sánchez es un hecho del que hemos tenido y estamos teniendo muestras constantemente, sobre todo en la Comunidad Valenciana: «La libertad de educación está muy tocada y estamos viviendo momentos decisivos al respecto. El peor de los problemas es que la propia sociedad no valora suficientemente la libertad de educación. Y sobre eso se actúa con proyectos cada vez más elaborados de verdadera expropiación de la educación a la sociedad y que parten del interés político y de la manipulación política. Creo que debemos estar muy alerta de esos propósitos», señala Sánchez Saus.

«Los políticos han prestado atención a la educación sólo como objeto de interés político y para llevar a cabo una conformación ideológica de la sociedad. La educación se ha ido convirtiendo en un quasimonopolio del Estado y de las Administraciones Autonómicas, que son entes controlados por los partidos políticos y que han querido modelar la educación que reciben los niños. Se ha ido interiorizando en la sociedad que el único responsable de la educación es el Estado y las sucesivas políticas han ido limitando el papel de las familias y de otros actores sociales, entre los cuales puede estar la Iglesia. Esto se ha ido haciendo de manera progresiva y cada vez más intensa, hasta el punto de que hoy es vista con enorme hostilidad la libertad de educación que deberían tener los padres y otros agentes que son parte de la sociedad», destaca el director del Congreso.

Durante la entrevista se le pregunta por la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos: «Si una familia paga impuestos, tiene derecho a la educación que desee para sus hijos. El derecho lo tiene la persona. Eso en España se niega y se da por hecho que el Estado es un ente neutral capaz de dar la educación que todo el mundo precisa y, si alguien quiere completarla o darle otra orientación, es asunto suyo y tiene que pagarlo. Es un atentado a la libertad de educación de la familia».

El 21 Congreso  Católicos y Vida Pública no va a abordar de forma específica el problema de la educación concertada: «Al menos no en las ponencias plenarias, pero seguro que sí en los talleres de trabajo de los congresistas. No obstante, no se trata de hacer sólo una defensa de la educación concertada porque la libertad de educación no se garantiza sólo con la dotación de fondos públicos; la libertad de educación es un reto dentro de la propia educación estatal que, a veces, no respeta el derecho de las familias. Sin ir más lejos, pensemos en el problema lingüístico en algunas comunidades de España. Lo que vemos es que progresivamente se ha ido recortando la libertad de las familias y de otros agentes tradicionalmente interesados en la educación y que han hecho grandes aportaciones a ella, como la Iglesia. Vamos viendo cómo se les arrincona y cómo los políticos se van haciendo con el monopolio de la educación», destaca Rafael Sánchez Saus para finalizar.

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